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Aprovecha trayectos a pie, transporte público, mandados y caminatas después de comer.
Construye primero un mínimo que puedas mantener. Diez minutos de caminata después de una comida ya cuentan.
Construye primero un mínimo que puedas mantener. Diez minutos de caminata después de una comida ya cuentan.
Parte de tu promedio actual y añade cerca de 1.000 pasos diarios. Tres paseos de diez minutos pueden ser más fáciles que una sesión larga.
Dos sesiones semanales de 20 minutos ayudan a conservar músculo. Usa sentadillas a una silla, flexiones en pared, remo con mochila y puente de glúteos.
Deja el calzado a la vista, une el paseo a una comida y usa siempre la misma rutina corta.
No uses el ejercicio como castigo. Si aumenta la fatiga y empeora el sueño, reduce la intensidad antes de restringir más la comida.
Aprovecha trayectos a pie, transporte público, mandados y caminatas después de comer.
Si el calor, la lluvia o la seguridad dificultan salir, camina en un centro comercial, patio, pasillo o usa una rutina breve en casa.
Botellas de agua, una mochila o bandas elásticas sirven para comenzar con fuerza sin pagar gimnasio.